Extracciones Dentales

     Hay muchas razones por la cual es necesario extraer una pieza dental. Dientes con fracturas, o con caries tan avanzadas que ya no se pueden salvar; por problemas periodontales en estado avanzado; por falta de espacio para enderezar los dientes con Brackets, o bien, por prevención por las complicaciones que se pueden generar, como en el caso de las muelas del juicio mal posicionadas.

 

Tipos de extracciones dentales

     De acuerdo con su complejidad, las extracciones pueden ser simples o quirúrgicas.

 

Exodoncia simple; Es el procedimiento más utilizado para la extracción de piezas dentales. Se utiliza anestesia local en la zona que se va a retirar el diente para que el paciente no sienta molestias. En el proceso se utiliza un fórceps y en total, solo duran unos cuantos minutos.

 

Exodoncia compleja; Son las extracciones que presentan mayor grado de dificultad, También es el caso de las muelas del juicio que no han terminado de aparecer o vienen mal posicionadas. Las extracciones dentales complejas son más largas y muchas veces necesitan puntos de sutura para cerrar el espacio que queda en las encías.

Cuidados después de una extracción dental

 

–       Después de la extracción el dentista te pondrá una gasa para detener el sangrado. Debes morderla fuertemente por el tiempo que indique el profesional. Si al retirar la gasa continúa el sangrado, debes reemplazarla por otra hasta que pare por completo.

–       Toma analgésicos y antiinflamatorios, inmediatamente después de la extracción del diente, ya que puedes tener dolor o molestias después que pase el efecto de la anestesia.

–       Reposar, no debes realizar grandes esfuerzos los días posteriores a una extracción compleja.

–       No escupir ni enjuagar, durante las primeras 24 horas ya que podrías expulsar el coagulo formado y comenzar nuevamente el sangrado.

–       No fumar ni beber alcohol, ya que sus componentes aumentan el riesgo de hemorragias y pueden retrasar el periodo de cicatrización.

–       Sigue una dieta blanda, evita alimentos duros y bebidas o alimentos muy calientes o fríos las primeras 24 horas.  Después, inclúyelos en tu dieta poco a poco.